Personaje A1 April, 2019

Feminidad sin estridencias

«¿Sabían que llevo puesto un Carolina Herrera?», contestó Nancy Reagan, primera dama de
Estados Unidos en los 80 cuando, en un evento, le preguntaron sobre la relación de su país con
Irán. Para evitar un percance político, desvió la conversación y presumió el vestido verde de terciopelo hecho por la diseñadora venezolana. Al igual que la señora Reagan, otras primeras
damas y miles de mujeres en el mundo han sido seguidoras de su estilo por 37 años. Es sencillo
entender por qué. No hay forma de equivocarse si se usa una de sus prendas, incluso si se trata de una situación política.
A quién hay que agradecerle la existencia de Carolina Herrera es a la exótica editora Diana
Vreeland, quien tras pedirle su consejo sobre un negocio de textiles le contestó: «¡Eso es
aburrido! Haz algo más, haz una colección», recordó Herrera para el New York Times. Así, en la
mañana del 27 de abril de 1981 presentó su primer desfile en el Metropolitan Club de Nueva
York. Andy Warhol, Bianca Jagger y Paloma Picasso estaban ahí. La modelo Iman caminó la
pasarela en un vestido blanco de seda sin mangas que resaltaba el tono oscuro de su piel. La
colección se conformaba de 20 looks que fueron adquiridos por Saks, Neiman Marcus y
Bergdorf Goodman. Mientras que John Durka, crítico del New York Times describió los volantes
de los vestidos como un fabuloso estruendo.
Era oficial, ese día la moda neoyorquina había sumado a otra representante a sus filas y pronto se convertiría en la reina del Upper East Side. Caroline Kennedy la eligió para hacer su vestido de
novia en 1986, lo cual la acercó a un mercado redituable y dos años más tarde incursionó en el
mundo de los perfumes. De ahí vino una presencia internacional, una línea de accesorios y
desfiles en New York Fashion Week.
El éxito de Carolina parte de haberse inspirado en ella misma para crear su marca. Pocas son las
diseñadoras que lo hacen acertadamente. Pensemos en Gabrielle Chanel, Miuccia Prada o
Phoebe Philo. Mujeres que crean colecciones partiendo de la premisa: ¿Qué me pondría yo? El
resultado es una casa de moda para personas que se sienten cómodas jugando con el color.
Aquellas que no se intimidan con un vestido de gala y las que confían en la adaptabilidad de una
camisa blanca.
En tiempos donde la mujer cada vez toma más fuerza, el legado de Carolina va más allá de la
moda. Una búsqueda rápida en Google arroja las frases que ha dejado la venezolana a lo largo de sus 80 años de vida. Palabras que podrían considerarse lecciones de sabiduría que motivan a la mujer a ponerse primero. A conocerse, a no tener miedo de usar su inteligencia y mostrar su
belleza. Y de esta manera, quizás como ella, establecer uno de los imperios de moda más
rentables en el camino.

Se han escrito decenas de libros sobre la vida y carrera de Carolina Herrera, quien este año celebra sus 80 años de edad; sin embargo, uno de los mejores que se han publicado al día de hoy es CAROLINA HERRERA: 35 Years of Fashion (Rizzoli New York), escrito por la diseñadora de moda en colaboración con la periodista de estilo J.J. Martin. Fotografías inéditas, entrevistas y testimonios de personas cercanas a Herrera hacen que este libro sea un acercamiento franco e íntimo a la filosofía y al trabajo de una de las mayores exponentes de las industrias de la moda y de la belleza, pero, sobre todo, de la elegancia contemporánea. rizzoliusa.com

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